A mediados de enero

A mediados de enero
susurraste que me echabas
en falta y de menos,
como los girasoles al sol
cuando este cesa
y se presenta la noche.
Una noche fría y lluviosa
de susurros sinceros
en miradas que lo decían
todo; tus susurros
acompañados de abrazos;
mis abrazos
mejor dicho tuyos.
Recuerdo aquella noche con mucho esfuerzo.
El mismo que hago para respirar.
Sentía tus latidos en mi corazón
mezclados con la lluvia
agresiva contra la ventana.
Y olvidamos por primera vez
lo que era el silencio.
Preguntaste si quería luz;
estábamos a oscuras.
Pero sentados en el alféizar,
la luz de la luna, llena,
nos descubría.
Tomé tu mano, te miré a los ojos.
Y por una eternidad supe
que no había olvidado
lo afortunado que me sentía
a tu lado.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s